Recuerdo lo que me hacías sentir, lo que provocaste en todo mi cuerpo la primera vez que te vi. Creo que me robaste el aliento y se formaba una revolución en mi cada vez que imaginaba tu núbil cuerpo. Tú tan distante de mi, mis ojos acariciaban tu cuerpo como si fuesen mis manos y mi imaginación volaba, y estabas a mi lado. Aveces tu cuerpo se tornaba contra mi y tus dulces labios besaban una y otra vez los míos y tus dientes mordían mi piel. Era la formaba en que soñé amarte.
... Desperté, encendí un cigarro y mi mente volvía a su estado normal. Me di cuenta que todo había sido un sueño, un hermoso sueño. Y no deje de pensar en ti esa noche. Mis lagrimas brotaban incesantemente y cuando cerraba los ojos veía tu imagen. Los abría y me enjugaba algunas lagrimas.
Anoche, como cada noche, deseaba sentir tus labios, besar tu cuerpo y sentir tu calor.Mi pensamiento tuve que sacrificar para no caer en tentación, volteaba mi rostro a lo que no quería ver y que por alguna razón me recordaba a ti.
Yo, amante de la libertad, me volví una aferrada a tu corazón y me enamore de ti, me enamore de tu voz. Tu me convertiste en lo que ahora soy. Me volví callada y reclusa de tu pensamiento. Me volví adicta a tus letras. Me volví adicta a ti.
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